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martes, 7 de mayo de 2019

¿Qué es el certificado de actos de última voluntad?



Cuando en el despacho prestamos la primera asistencia a familias que han perdido recientemente a un familiar, nos encontramos habitualmente cierta confusión en cuanto al contenido del certificado de actos de última voluntad, confundiéndose en muchas ocasiones con el testamento otorgado por el fallecido.

¿Qué es el certificado de actos de última voluntad?

El certificado de últimas voluntades es un documento emitido por el Ministerio de Justicia que permite acreditar si una persona que ha fallecido ha otorgado testamento, ante qué Notario, en qué fecha y lugar. Si esa persona ha otorgado a lo largo de su vida varios testamentos, aparecerán los datos de todos, pero nunca el contenido de los mismos, ni sus deseos ni los bienes de los que era propietario, etc.

Por lo tanto, si los familiares encuentran una copia simple de un testamento entre la documentación que tenía el fallecido, el certificado de actos de última voluntad va a confirmar si ese testamento es el último que el causante otorgó en vida y por lo tanto el que tiene validez de cara a comenzar con la sucesión.

Y si los familiares no saben si el fallecido tiene testamento o no localizan ninguno entre su documentación, el certificado de actos de última voluntad determinará si existe, y en caso afirmativo, permitirá de forma sencilla a los herederos acudir a la Notaría donde se otorgó para solicitar una copia autorizada del mismo.

¿Dónde se obtiene y quién puede solicitarlo?

Este certificado se obtiene presentando el certificado original de defunción de la persona fallecida, o una copia compulsada en la Oficina Central de Atención al Ciudadano de la Comunidad de Madrid, o en las Gerencias Territoriales del Ministerio de Justicia situadas en cada Comunidad Autónoma. Además, es preciso pagar una tasa para obtener el certificado, que se gestiona a través del Modelo 790 y que actualmente asciende a 3,78 Euros.

A diferencia de lo que ocurre con la solicitud de un testamento, que únicamente puede ser obtenido por una persona que aparezca o tenga interés legítimo en la sucesión, el certificado de actos de última voluntad puede ser solicitado por cualquier persona que esté en posesión del certificado de defunción original y abone la correspondiente tasa. No es necesario ser heredero, ni siquiera ser familiar, ya que los datos que se van a obtener son únicamente si la persona fallecida otorgó o no testamento, el lugar, notario y fecha, y como ya indicaba antes, nunca ninguna otra información respecto a los deseos o voluntad del causante.

Es importante tener en cuenta el plazo para poder obtener el certificado de actos de última voluntad, ya que no se puede solicitar inmediatamente después del fallecimiento de una persona, sino que es necesario que transcurran quince días hábiles desde el deceso.

jueves, 2 de mayo de 2019

¿En qué se diferencia el contrato de arras penitenciales, confirmatorias y penales?



Prácticamente todo el mundo conoce a grandes rasgos la utilidad del contrato de arras, comúnmente considerado como un paso previo a realizar un contrato de compraventa, y es que con carácter general se entiende como una señal que tiene como finalidad garantizar el contrato de compraventa conforme a las condiciones pactadas.

Sin embargo, el Código Civil recoge tres tipos de arras en función de si lo que se pretende es asegurar una promesa o un contrato, confirmarlo, garantizar su cumplimiento o facultar al otorgante para poder rescindirlo libremente consintiendo en perder la cantidad entregada, es lo que conocemos como arras penitenciales, confirmatorias y penales.

Las arras penitenciales aparecen recogidas en el artículo 1454 del Código Civil, y son aquellas por las que si quien las entregó desiste del cumplimiento del contrato perderá la cantidad entregada, y si quien desiste es el vendedor, éste se obliga a devolverlas duplicadas.

Es importante tener en cuenta que para que un contrato de arras tenga el carácter de penitenciales la jurisprudencia ha venido exigiendo que así se recoja expresamente en el propio contrato otorgado por las partes.

Por otro lado, el Código Civil recoge en sus artículos 1152 a 1154 las arras penales, que son aquellas que únicamente cumplen una función de garantía del contrato, y funcionan como una cláusula penal, es decir, ante el incumplimiento de una de las partes se producirá la pérdida de lo entregado o su devolución de forma duplicada, pudiendo además pactar una indemnización por los daños causado, y en caso de cumplimiento no descontándose la cantidad entregada del precio final de compra.



¿Qué las diferencia de las penitenciales?

El hecho de pagar la pena no exime al deudor el cumplimiento de la obligación, ya que normalmente esta condición faculta a quien sí ha cumplido con sus obligaciones a reclamar el cumplimiento de lo pactado, en cambio las arras penitenciales son un medio lícito para desistir del contrato.

Finalmente, el Código Civil recoge en su artículo 1124 las arras confirmatorias, que funcionan como una especie de señal o anticipo del precio pactado, pudiendo en caso de incumplimiento escoger entre el cumplimiento de las obligaciones o la restitución, con el resarcimiento de los posibles daños y perjuicios ocasionados.

En cada situación o supuesto concreto será necesario determinar qué tipo de contrato de arras se ha de suscribir, a la vista de la voluntad de las partes.