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jueves, 27 de febrero de 2020

¿Tiene derecho el trabajador a recibir pluses salariales durante sus vacaciones?



Los pluses son complementos salariales que normalmente aparecen recogidos en los convenios colectivos, o que pueden ser pactados de forma individual entre el trabajador y la empresa y recogidos en el contrato.

Podríamos diferenciar tres tipos de complementos salariales, los que se producen a) En función del trabajo realizado, por las circunstancias del propio puesto o la forma de desarrollar la actividad, y así encontramos los que se generan por los riesgos especiales del puesto (toxicidad, penosidad, peligrosidad, etc), y el de nocturnidad, disponibilidad, etc; b)  En función de la situación de la empresa, destacando la gratificación que reciben los trabajadores por los beneficios, haciéndoles partícipes de la marcha económica y los resultados obtenidos; c) En función de las condiciones del trabajador, destacando la antigüedad o los complementos de conocimientos especiales.
Así, el artículo 26.3 del Estatuto de los Trabajadores establece que “mediante la negociación colectiva o, en su defecto, el contrato individual, se determinará la estructura del salario, que deberá comprender el salario base, como retribución fijada por unidad de tiempo o de obra y, en su caso, complementos salariales fijados en función de circunstancias relativas a las condiciones personales del trabajador, al trabajo realizado o a la situación y resultados de la empresa, que se calcularán conforme a los criterios que a tal efecto se pacten.
¿Son complementos consolidables?
El precepto anteriormente citado añade que los complementos que están vinculados al puesto de trabajo o situación de resultados de la empresa no tendrán la consideración de consolidables, salvo pacto en contrario. Sin embargo, los complementos derivados de las circunstancias personales del trabajador serán siempre consolidables, aunque las partes pueden realizar también pactos en este sentido.
La problemática surge cuando el trabajador se encuentra en periodo de vacaciones, ¿en ese momento debe continuar percibiendo estos pluses?
El Tribunal Supremo resolvió esta cuestión en su Sentencia, de fecha 23 de Abril de 2.019, como consecuencia de una demanda que Comisiones Obreras interpuso contra la Asociación Catalana de Empresarios de Ambulancias, en la que solicitaba se incluyese dentro de la retribución de vacaciones conceptos como el plus de antigüedad, el complemento de asistencia y puntualidad, horas de presencia, retribuciones específicas del trabajo nocturno, festividad y domingos, etc. La sentencia establece que para calcular el salario durante el periodo de vacaciones de un trabajador, es necesario que incluya todos los pluses o complementos salariales que le son de aplicación.
En este sentido, el Tribunal Supremo afirma que “debe considerarse habitual a efectos de vacaciones si se percibe durante seis o más meses de los once precedentes a las vacaciones o en la misma proporción si la prestación de servicios fuese inferior”.
Lo cierto es que el Tribunal Supremo ya se había pronunciado en un sentido similar en su Sentencia, de fecha 9 de Abril de 2.018, al analizar los conceptos salariales que deben tenerse en cuenta durante las vacaciones del trabajador cuando el convenio colectivo se limita a indicar la expresión “salario real”. En ese momento, el Alto Tribunal afirma que a la hora de calcular la retribución del trabajador durante el periodo de vacaciones se debe incluir todos los conceptos retributivos de naturaleza salarial que el trabajador percibe de manera habitual y forma parte de la retribución media y ordinaria. 
En este sentido, el Tribunal Supremo establece que “no cabe la menor duda de que el pago de tales complementos (refiriéndose al plus de toxicidad, peligrosidad y trabajo en cámaras de congelación) forma parte de la retribución normal y ordinaria - salario fijo- de los trabajadores que desempeñan tales funciones, y que debe por tanto integrarse dentro de la retribución de las vacaciones si cumple los criterios de habitualidad que ya hemos establecido en aquel módulo de seis meses dentro del periodo de los once anteriores al disfrute de las vacaciones”. 

lunes, 3 de febrero de 2020

"La atenuante de embriaguez es de aplicación a los delitos de desobediencia por negarse a realizar las pruebas de alcoholemia"


Negarse a realizar la prueba de alcoholemia ante el requerimiento de un agente de la autoridad es constitutivo de un delito contra la seguridad vial en la modalidad de desobediencia, previsto en el artículo 383 del Código Penal, y castigado con la pena de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotor por tiempo superior a un año y hasta cuatro años.
Para que una persona pueda ser condenada como autor de este delito es necesario que tenga lugar un requerimiento expreso y directo de un agente de la autoridad en servicio, se produzca una negativa expresa y directa del requerido, tenga lugar por parte del agente el apercibimiento de que tal conducta es constitutivo de delito, y aun así el requerido persista en la negativa.

El hecho de que se castigue la negativa a realizar la prueba de alcoholemia no impide que el sujeto sea también condenado por un delito contra la seguridad vial por conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, si concurren los requisitos legalmente establecidos. En cualquier caso, se estarían castigando dos conductas totalmente distintas que afectan a bienes jurídicos diferentes, ya que aunque ambos delitos forman parte del capítulo relativo a los delitos contra la seguridad vial, lo cierto es que en el primer delito el bien jurídico protegido es el principio de autoridad mientras que en el segundo delito el bien jurídico protegido es la seguridad vial. 

Tal y como reconoció el Tribunal Supremo, en su Sentencia de fecha 8 de Junio de 2.017, la condena de ambos delitos no implica apreciar la conculcación del principio de proporcionalidad, ni el principio“non bis in idem”, que impide condenar a una misma persona dos veces por una misma conducta.

¿Es posible aplicar la atenuante de embriaguez al delito de desobediencia?

El Tribunal Supremo ha dado luz verde a esta posibilidad, en su Sentencia de fecha 8 de Enero de 2020, afirmando que es innegable la vinculación del delito de desobediencia con la seguridad vial, pero insiste nuevamente en que el bien jurídico directamente tutelado es el principio de autoridad de los agentes

En este sentido añade que "mediante el delito del art. 383 el legislador ha creado un delito de desobediencia especial con unos requisitos específicos y objetivados. Se tutela básicamente el principio de autoridad, reforzando con esa protección penal la efectividad de los requerimientos legítimos de los agentes de la Autoridad para efectuar esas pruebas. Solo indirectamente (y no siempre que se da el delito) se protege además la seguridad vial. Desde un punto de vista institucional por el efecto general de prevención positiva: conseguir el acatamiento de tales pruebas repercute en conjunto en una mayor seguridad en el tráfico viario. En concreto, también habrá ocasiones en que la realización de la prueba será el medio de conseguir atajar un peligro próximo para la seguridad vial. Pero el contenido sustancial de esta infracción no está principalmente en la tutela del tráfico viario, sino en el principio de autoridad. Eso explica que también nazca la infracción cuando el bien jurídico "seguridad vial" está ausente: negativa por contumacia, o por simple enfado generado por la contrariedad de ser requerido para ello por parte de quien se encuentra en óptimas condiciones para conducir por no haber ingerido ni una sola gota de alcohol.".

Como consecuencia de lo anterior, añade el Alto Tribunal que “dada la naturaleza y bien jurídico protegido en el delito del art. 383, nada impide que sea de aplicación la eximente incompleta o atenuante de embriaguez, ya que la misma no es inherente al delito ni la ley la tiene en cuenta al describir o sancionar la infracción, pues el precepto sanciona al "conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se negare a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia".